


Ayer terminé oficialmente con esta campaña municipal y regional después de mandar mi último dibujo a El Otorongo. Y debo agregar que me ha dejado emocionalmente hecho mierda (si las candidatas dicen "poto" y "perra", yo también tengo derecho a decir "mierda", ¿no?).
Algunas conclusiones saco de todo esto. La primera es que Lourdes ha hecho en una semana lo que no ha hecho en toda su vida. Con un ímpetu de esas proporciones, hace rato que habría sido presidenta del Perú.
La otra es que muchos actores en este Gran Chongo, gentes que consideraba ecuánimes y estables, mostraron los colmillos sin roche alguno. Lo que me lleva a pensar que en las presidenciales va a correr más sangre que en Kill Bill.
Para terminar, y de paso haciendo autocrítica, tengo la impresión de que los humoristas gráficos nos olvidamos completamente del resto del país. Lima se miró el ombligo con obnubilación narcisista, extasiada con su propia mugre (porque si Lima tiene ombligo, definitivamente es uno bien cochinón).
Eso es todo, amiguitos. El lunes será otro día. Pero uno muy diferente, gracias al cielo.
PD
Aquí para leer el Rompecocos de Terra.